ALERTA: llega la procesionaria del pino

La procesionaria del pino es un insecto que de manera natural, se encuentra en equilibrio en nuestros bosques autóctonos del área mediterránea sobre todas las especies de pinos; en ocasiones, como consecuencia de condiciones climáticas o de actuaciones humanas, se suelen producir desequilibrios en los bosques naturales lo que genera un verdadero problema para su control.

Este año, se han reportado casos ya en noviembre debido a las temperaturas más cálidas de lo habitual en esta época invernal.

Durante el verano la hembra pone los huevos entre las hojas de los pinos.

Al cabo de un mes nacen las orugas que se agrupan y construyen una especie de nido de pelos sedosos de color blanco en una zona superior del pino, de donde salen sólo para alimentarse. Van haciendo diferentes cambios y les crecen unos pelos urticantes.

A finales del invierno bajan del pino alineadas una detrás de la otra; juntas buscan un lugar adecuado para enterrarse y transformarse en crisálida.

Precisamente es esta forma de desplazarse en línea que llama la atención de nuestros perros y pueden entrar en contacto accidentalmente con la toxina que secretan los pelos que cubren su cuerpo.

Es muy evidente la costumbre de desplazarse en hilera; de ahí su nombre en referencia a las procesiones

¿Cómo puede afectar a los perros?

Los perros suelen tener contacto con las orugas vía oral o bien ocular, y en poco tiempo les provoca una reacción de urticaria intensa que viene acompañada por una salivación excesiva, malestar, hinchazón de la lengua, dolor, algún vómito y una conjuntivitis grave los ojos. En los casos donde llegan a lamerlas o tragárselas, se observa una lesión rojiza en la lengua que rápidamente evoluciona a un color morado o negro (necrosis).  Si hay una respuesta inflamatoria generalizada el perro puede terminar muriendo por un shock anafiláctico ya que sus vías respiratorias van a estar comprometidas.

El contacto de la procesionaria del pino con la lengua puede llegar a ser mortal, mientras que el contacto con el ojo puede hacerles perder la visión: la reacción alérgica en la conjuntiva y la córnea genera necrosis y una gran inflamación con dolor o, incluso, puede desencadenar un desprendimiento de retina.

Síntomas: ¿cómo detectamos que el perro ha sido afectado por la procesionaria?

El caso más habitual es el de un perro que, tras haber estado paseando por el bosque, comienza a rascarse los ojos, los tiene inflamados, parpadea de manera especialmente frecuente (blefaroespasmo) o se queja de dolor.

Habitualmente los síntomas son muy rápidos, muy agudos y muy graves.

Es muy importante explicar a los propietarios de mascotas que en algunos casos también puede suceder que si el paseo fue por la tarde, los síntomas empiezan por la noche, y no nos damos cuenta hasta el día siguiente, cuando el animal se levanta  extraño, se queja o no se quiere mover.

Tratamiento

Hay que eliminar todos los pelos de la superficie de la córnea y de la conjuntiva. Para ello no es necesario entrar en el quirófano, pero a menudo será necesario sedar al animal para poder trabajar bien con la ayuda de un microscopio.

Después del lavado, se aplicará tratamiento médico agresivo.

Se aplica un tratamiento basado en corticoides.

Puede ser necesario aplicar antibióticos tópicos y por vía oral y antiinflamatorios.

También es muy importante hacer un seguimiento a los pocos días para comprobar que las lesiones están cicatrizando correctamente.

Si la actuación es al cabo de uno o dos días ya no será posible extraer los pelos, porque se habrán disuelto en la superficie de la córnea. Entonces habrá que limpiar bien la zona y aplicar tratamiento tópico o con pastillas.

Sólo en algunos casos puede ser necesaria la intervención quirúrgica, cuando las lesiones son profundas. En general, una actuación rápida puede llevar a la curación total.

Pronóstico: riesgos y complicaciones

Cuando se llega a tiempo, el tratamiento es muy eficaz, y los animales responden muy bien.

Si se tarda en actuar, se pueden producir lesiones ulcerativas con mucha inflamación y mucho dolor.

En casos más extremos pueden aparecer uveítis, o también complicaciones en la retina debido a la inflamación de la coroides, que puede desencadenar un desprendimiento de retina y la pérdida de la visión.

Es muy importante aconsejar a los propietarios sobre cómo deben actuar en estos casos y dar información rigurosa ya que pueden salvar la vida del animal. 

¿Cuál es la actuación inmediata?

  • Sacaremos el perro de la zona donde hay orugas.
  • Se puede intentar «bañar» la boca con agua, pero nunca intentar frotar la lengua porque haremos que se rompan más pelos y por lo tanto se liberará más toxina.
  • El agua caliente inactiva la toxina, si tenemos al alcance podemos mojar bien la boca intentando que no trague.

Seguidamente, en la medida de lo posible hay que buscar el centro veterinario más cercano y llevar el animal de inmediato.

¿Cómo podemos evitarlo?

Es recomendable evitar zonas de pinares muy infestadas durante las semanas que dura esta migración, especialmente días de fuerte viento que puede hacer caer nidos en el suelo (los nidos también son urticantes porque contienen gran cantidad de pelos).

BOTIQUÍN PRIMEROS AUXILIOS. Si acostumbramos a ir a menudo a la montaña es imprescindible tener unos conocimientos mínimos de primeros auxilios hacia nuestro perro y llevar un botiquín mínimo para atender emergencias como el caso del contacto con la procesionaria del pino. Los fármacos recomendados para estos casos de picaduras son los corticoides de acción rápida y en formato inyectable.